SUBIENDO LA FALDA por Eduardo Carvajal. “Cuando las letras fluyen, el volcán se enciende, las laderas se estremecen y las palabras toman ritmo”

Desde una empinada calle de Manizales. 07/12/2025. Corrían los deliciosos años 70’s cuando tuve mi primer acercamiento con el fútbol bogotano, un 14 de diciembre pude transmitir mi primer torneo de balompié, el Hexagonal del Olaya en 1975, y por coincidencia en este 2025 cae un domingo, entonces debo retroceder la memoria para encantarme con cincuenta años de labores, claro que todo ha cambiado, hoy peino canas y me deleito charlando con mi nieta, excelsa patinadora llena de medallas, con mi bella hija fisioterapeuta reconocida, con su madre ‘La mona’, con mis amigos a los cuales les dedico horas nocturnas, cuando el balón se detiene y los recuerdos afloran.
Anoche, muy emocionado, a distancia, en este pueblito paisa donde resido, pude ver la condecoración entregada a la Liga de Fútbol de Bogotá como la mejor entidad promotora deportiva en la capital colombiana, y mayor el orgullo, cuando en la pantalla encuentro a un chico que conocí de brazos y ahora consolidado como gran dirigente recibe ese galardón.
Me imagino a sus padres abrazados celebrando el logro, me imagino a los jóvenes futbolistas aplaudiendo, a los titulares de familia congraciados, a su compañero de gesta como Jonathan Hooker sonriendo, me imagino a los directivos de la Federación Colombiana de Fútbol o de DIFUTBOL aplaudiendo, porque no fue fácil el camino para llegar a la tarima.
Entonces la memoria vuelve al túnel de la juventud, que placentero haber caminado para conocer esa regional futbolera de la mano de José Ignacio Becerra, de Miguelito Lamprea con sus hermanos, de Jorge Vargas Amature y su esposa, de José Ramiro Torres con su hexagonal, y de otros tantos que la custodiaban.
Un 2025 que está por culminar, tanto como mi vida, deliciosos y fulgurantes años en el fútbol aficionado, que gracias a manos como la de Alvaro González, Jorge Chaparro Parra, Eduardo Lemus, Ramiro Garzón, Arturo Bustamante, Moisés Díaz o Carlos Ariel García, me han permitido transitar por canchas donde vemos nacer figuras y porque no periodistas como Javier Giraldo Neira, Antonio Pardo García, Anselmo Quiróz, que han creido en mis manos.
Chicos que melosean la pelota, sueñan con la gloria y luego se establecen en los pódiums, unos agradecidos, otros que te miran con desdén en medio de los vericuetos del destino.
La soledad dominical, deliciosa, me arropa, el cielo despejado deslumbra, las letras aparecen en el intocable mundo de la mente, entonces, celebrando la condecoración a la Liga de Fútbol de Bogotá nos aprestamos para vivir otra jornada, porque hoy en Villamaría tenemos Copa La Patria, en el Mora Mora el primer juego de la final de la Copa Betplay de Primera C, en otras ciudades finales de DIFUTBOL, que es cuando el domingo pasa muy rápido…
Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar; Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar; Caminante no hay camino sino estelas en la mar.

Entradas relacionadas