SUBIENDO LA FALDA Por Eduardo Carvajal. “Cuando las letras fluyen, el volcán se enciende, las laderas se estremecen y las palabras toman ritmo”

Desde una empinada calle de Manizales. 01/01/2025. Que vaina tener que escribir mi primera columna de este año con una lágrima en la mejilla, pero que más se puede hacer cuando un amigo parte hacia la eternidad y sus brazos se vuelven alas para volar hacia el cielo.
Entonces, entristecido he escuchado en mi estudio varios temas para recordarlo “Cuando un amigo se va” de Alberto Cortés o “Amigo” de Roberto Carlos, entonces otra lágrima rueda y los recuerdos corren a mil por hora en la mente.
Eso me pasa porque, desde mi infancia arriera, aprendí una frase del abuelo en la Cordillera “Mijo, usted debe ser amigo de sus amigos y enemigo de sus enemigos” y eso siempre lo he puesto en práctica.
Hoy muy de madrugada cerró sus ojos para siempre Carlitos Pérez “Ramillete”, técnico de ciclismo, con quien compartí muchos kilómetros e inmensas horas de carretera, en mi periplo profesional por el deporte de las bielas y los pedales.
Nuestra amistad nace con la conformación del equipo ciclístico Pinturas Philaac en la década de los 80’s donde la alegría de sus gracejos se combinaba con el sabio pensamiento del estratega, así aparecieron figuras como Alvaro Sierra, Jairo Obando, Alirio Chizabas, Libardito Niño, Heriberto Castro y muchos más.
Largas concentraciones con el médico Camilo Pardo, con sus mecánicos, con los disciplinados ciclistas que soñaban con un gran futuro y yo ahí, con la pluma para contarle a Colombia de sus hazañas. Que nota es la vida…
Su cuerpo inerte está listo para yacer en el sepulcro, mientras sus amigos acongojados por la partida le recordamos con el amor que nace entre los verdaderos parceros.
Me duele escribirlo, de verdad os lo digo, pero debo hacerlo… PAZ EN LA TUMBA CARLITOS.
Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar; Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar; Caminante no hay camino sino estelas en la mar.

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