Desde una empinada calle de Manizales. 13/02/2026. Aún cuando la sociedad del fútbol hoy se concentra en la enrevesada actualidad, con el torneo de fútbol sala para niñas que inicia hoy en Manizales, Cali y Bogotá, con la clasificación de las chicas sub-20 al hexagonal final del sudamericano y se piensa en un cupo al mundial, cuando las ligas trabajan para conformar de la mejor manera sus seleccionados U-15 y U-17 masculinos, debo detener el reloj por un instante.
¿Me acompaña?
Hoy es el Dia Internacional de la Radio, establecida desde el 2012 por la ONU para reconocer mundialmente su aporte al mundo humanístico y queriendo rendir homenaje a la gente que hace radio, pasaré a narrar dos pasajes personales, que cuando los lean serán colectivos.
No antes, debo aclarar que están equivocados quienes piensan que la radio se está acabando, no ella está en permanente evolución, por eso pasamos de la vieja onda corta al moderno sistema AM o Amplitud Modulada, hoy en desuso en grandes ciudades, aunque protagonista aún en la provincia.
Entonces llegó el mundo de la FM, Frecuencia Modulada hoy vigente, pero siguió su evolución hasta llegar a la radio digital, satelital y las estaciones de internet, en donde hoy grandes profesionales se deben entremezclar con gamines gomosos de la red.
Vuelvo a la anécdota, el pasado 14 de diciembre, sin hacer bulla, celebré con amigos caldenses, lo que fue mi primera transmisión futbolera hace 50 años, contaba con quince de edad, ocurrió otro 14 de diciembre pero de 1975, de casualidad domingo como el año anterior, luego de más de un mes de preparación del tema, llegué para irradiar mi primer logro a expensas de una pequeña emisora de Todelar, guiado en ese entonces por el colega Gustavo Torres Rueda y acompañado por Hernán Aristizábal López (QEPD), Luis Eduardo Ruiz Rubio (QEPD) y el vendedor puerta a puerta que financió esa locura José Sarmiento (QEPD) apodado Mr. Sólo por su soltería. La pasamos muy bueno en ese Olaya donde conocería amigos como Jaime Arroyave Rendón, ‘Pachito’ Sanabria o Daniel Torres.
Historia que aún sigue inconclusa…
Entonces la radio me sirvió para lograr una formación en el campo de batalla, allende la universidad, donde cabinas, estudios de grabación y viejos micrófonos marcaban la diaria rutina. Preparación de programas, libretos, entrenamientos de AL AIRE, manejo de télex, eso era una nota.
Linda oportunidad para aprender de Jorge Enrique Pulido (QEPD), Eucario Bermúdez (QEPD), Alejandro Pérez Rico (QEPD) y mi padre en la radio Pastor Londoño Passos (QEPD) mientras que conocía paralelamente la parte técnica con Danilo Meguland o los hermanos Aguirre, ‘Chucho’ Emilio (QEPD) y ‘Lucho’ (QEPD) apodado también ‘El loco’. Todos auténticos monstruos.
Gracias a la radio tuve hace ocasión de participar, gracias al colega y amigo Fabio Alberto Cortés, en una singular aventura a través de Radio Cordillera de Todelar, eso fue comenzando la década de los 90’s, y era despedir a dos veteranos que, rodeados por un pupilo, de a poco le decía adiós a la radio, Carlos Arturo Rueda C y Gabriel Muñoz López.
Con Rueda C no había trabajado, con Muñoz López sí, en la antigua Emisoras Eldorado de Julio E. Sánchez Vanegas haciendo fútbol visitante, o sea acompañando en sus giras del fútbol nacional a Santa Fe y Millonarios.
Esa es la radio, que permitió unir generaciones a través de un micrófono y que hoy 13 de febrero Dia Internacional de la Radio quería compartir con mis lectores.
Amigos, si les gustó esta columna pueden reenviarla a sus amigos, por mí no hay problema.
Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar; Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar; Caminante no hay camino sino estelas en la mar.





