Desde una empinada calle de Manizales. 04/13/2026. Quienes hemos cumplido ya un largo trecho recorrido en la vida, de a poco y con la gracia de Dios, confiamos en la muerte como el final del proceso terrenal.
Muchos interlocutores han colgado el teléfono y me dejan hablando sólo cuando hago exposiciones personales sobre la idea que tengo de la muerte. No en vano, en mis brazos, fallecieron mis abuelos maternos, y he debido decir adiós a cercanos familiares y grandes amigos.
En mayo del 2001, en el Hospital Simón Bolívar de Bogotá despedí con un cariñoso abrazo a mi padre Jesús Carvajal, un nariñense quien se alejó de su tierra natal, para ganarle a la vida a punta de trabajo, pero un aneurisma umbilical le cortó la sonrisa de un tajo.
En mayo del 2021 el turno fue para mi madre Graciela Rojas de Carvajal llamada entre cariños ‘La vieja Chela’ quien sucumbió por achaques de la vejez y dejó el hogar que la amaba no sin antes colmarnos de bendiciones.
Finalizando el 2025 murió un buen parcero, José Ángel Melo, historiador deportivo bogotano, fumador empedernido, hincha furibundo de Santa Fe y contertulio de largas y exóticas conversaciones sobre historia del deporte colombiano.
En el 2026 un infarto de miocardio se llevó a Carlos Eduardo Munévar Vargas, periodista cundinamarqués, radicado desde su juventud en Bogotá, amante del fútbol aficionado, lo que nos llevó a compartir transmisiones radiales, escritorios en su oficina del Magazín Deportivo y unos cuantos cocteles o unas buenas cervezas, viendo nacer nuevas figuras para el fútbol colombiano.
Pero abril si nos está dando en la nuca, el viernes 10 marchó de este descuadernado planeta el prestante médico caldense Carlos Alberto Osorio a quien conocí a expensas del ciclismo en la era Pilas Varta y Café de Colombia, en Manizales fueron varias las conversaciones en Palogrande, pero un cáncer lo mermó y finalmente marchó.
Este domingo el turno fue para Alonso López Palacio ‘Pocillo’, considerado sino el mejor uno de los más grandes laterales izquierdos de Millonarios, quien dejó huella con el DIM, remató carrera en 1986 con el Cristal Caldas, no sin antes dejar grandes recuerdos con la selección nacional de mayores. Fue en el equipo azul de Pedro Dellacha donde comenzamos una bonita amistad, luego pasamos a encuentros en diversas canchas de Manizales.
Según el prestigioso diario LA PATRIA a Alonso ‘le fue detectada una masa maligna en el cerebro, la cual no podía ser intervenida quirúrgicamente debido a los riesgos asociados’. Finalmente, este domingo 12 de abril lanzó su último suspiro.
Como si fuese poco, en la madrugada de este lunes 13 de abril ha fallecido, el exciclista tolimense Josué López Mejía, quien sufrió un infarto cerebral y con quien entable amistad luego de mi vinculación periodística con los equipos Gaseosas Glacial de la familia Duque y Laboratorios Genfar de Manuelito Cruz. Josué contaba con 60 años de edad y además de buen deportista fue técnico y presidente de la Liga de Ciclismo del Tolima.
Desde nuestra mesa de trabajo lamentamos la partida de estos personajes y les deseamos paz en sus tumbas, ahora que vuelan alto al encuentro con el Todopoderoso.
Caminante, son tus huellas el camino y nada más; Caminante, no hay camino, se hace camino al andar; Al andar se hace el camino, y al volver la vista atrás se ve la senda que nunca se ha de volver a pisar; Caminante no hay camino sino estelas en la mar.






